lunes, 1 de junio de 2009

Chichipios mios


Amo los niños, mucho. Me encanta compartir con ellos, juegos, lecturas... Pero un ratito...
En algún momento fuí más mamá que tía y ese rol me calzaba bien. Pero los años pasaron, la paciencia no se acumula y sólo se agota. Hoy no me veo madre y por el contrario, creo transformarme cuando veo que una criaturita de Dios me raya la pared que una semana atrás terminé de pintar y en 2 segundos cronometrados, me desarma la casa: pinta con crayones la cerámica, deja sin funcionar la pc, aplasta a un bebé e intenta alzar a otro sin ningún tipo de ayuda de un mayor. No, no, esto creo que ya no es para mi, o yo estoy mañosa o los nenes de ahora ya no tienen límites: tiran de la cuerda sin piedad de sus pobres mayores, desafían sus palabras y podemos seguir 4 días seguidos enumerando peripecias.

Ah y no me pidas que pasee un domingo por la tarde, cumpliendo el rol de familia feliz en el shopping: la mujer retando a sus hijos que corretean por el centro comercial y el marido con cara de "huevos al plato" y con una lectura clara de sus pensamientos: quien me mandó a meterme en este lugar y con los críos y tener que bancarme el griterío de mis pibes (que quieren toda pavada que ven) y de mi esposa que no para de romper las pelotas también.

Si, confirmado, para ser hombre sólo me falta un pene

viernes, 29 de mayo de 2009

Mejor?


Llamé al chico con el que salía hasta hace poco por su cumple. Lo nuestro fue corto, agradable, cordial. Tal vez el hombre que toda mujer quiere encontrar: llamada diaria, mensaje de texto deseando un buen día, te paga el taxi para que vuelvas a tu casa segura, TODO. Pero no para mi.

Descubrí que los hombres con los que salgo me ponen de mal humor, no hay razón. Pero me pasa. Al punto que este estado, fue el desencadenante para "tomarnos un tiempo". Y fue tanto el tiempo, que hoy hablamos como si nada, como viejos amigos de toda la vida, invitándome al festejo de su natalicio. De todo lo vivido nos queda eso seguramente: una amistad.

Por otro lado, parece que arrastrarme a los amores platónicos es lo mío, a ese amor ideal que no existe y que nunca lo humanizo. El hombre de turno queda inmortalizado y yo en la devoción. Ya no más.

¿Qué mierda pasa conmigo? Siento que este pobre santo, el cuál se merece la panacéa entera, despertó todo el gataflorismo jamás visto en mi.

El traje de MUJER - HOMBRE me calza perfecto y todo lo puedo, pero el histeriquismo salta a la vista enseguida cuando a mitad de la charla, él me pregunta muy afligido: vos, mejor?

(Quise desaparecer y menos mal que estaba a oscuras y por las dudas también me tapé con la sábana la cara)

martes, 19 de mayo de 2009

Soy

Prendí la máquina... y abrí sin pensar "una nueva entrada". En el colectivo surge toda la inspiración que acá no tengo. No importa, quiero retomar poco a poco el hábito de escribir, me hace bien (pero no encontraba el momento). Como siempre un martes llego a las apuradas porque ya me voy a la clase de pilates, pero entre corpiño deportivo y pasar la escoba, empiezo a deslizar mis dedos en el teclado y escribir en este maravilloso lugar. Me dejo llevar por lo que dicta el corazón.
Fran no puede entender como hace tanto que no escribo, con todo lo que hay para contar. Y yo lo dudo, pero no tanto. Esta etapa de introspección me está haciendo crecer de manera vertiginosa, me enriquece mucho y encontré respuestas. También con el giro que necesito darle a este espacio. Tal vez volví, tal vez soy otra, tal vez quiera mostrar otra parte de mi.

miércoles, 8 de abril de 2009

Martes 7

Me quedo dormida, despierto convencida de que me estoy mojando por un caño roto del vecino de arriba, es un sueño, menos mal, era lo que me faltaba en la casa.

Llego tarde para tomar el colectivo de las 7, espero el siguiente bondi y aún me tiembla el cuerpo por lo poseída que estaba ayer a la noche al hablar a speedy mientras del otro lado del tubo, escuchaba una risa burlona.

El día no para, tengo una multiconferencia con ejecutivos, gerentes y cliente y mientras tanto los 3 internos restantes suenan... y la bandeja de entrada sigue acumulando mails y la cajonera cheques para imputar.

Por fin las 18 horas, me voy apresuradamente, espero el 108, llega el mismo reventado de casi todos los días: "arriba que arranco" (mientras acelera, como metiendo miedo), él ganó mi enemistad desde el primer día, por irrespetuoso, pésimo conductor y soberbio. Marcó en la máquina, lo que se le cantó el chotísimo orto sucio que tiene. Le indiqué que no era ese importe el que le solicité, cancela el viaje, pero no regresan la misma cantidad de monedas:



chofer: Te faltan 5 centavos
yo: puse bien, una moneda de un peso, 4 de 5 centavos
chofer: tal vez no sabés contar
yo: se contar pero me molesta que todos los días tengas un problema nuevo con los pasajeros y no te voy a mentir en el boleto que saco porque soy usuaria de la línea y no me hace la diferencia 5 centavos pero tal vez vos lo único que sabés hacer es llevarnos como ganado y apurar diariamente a todos para subir y salir volando (mi tono de voz fue en aumento)
chofer: si no te gusta como manejo podés bajar (paró el colectivo)
yo: voy a viajar porque otra no me queda y quiero mi boleto, que es mi seguro de pasajero
chofer: a mi no me grites que ni mi mamá me grita
yo: que pena que no te gritó de chico, no serías tan maleducado.
(Terminó marcándome un boleto de $1.10)

Ya me relajé en el 37, también dormí mi siestita diaria de 10 minutos, llegué apurada, en 20 minutos tengo pilates, pero un revuelo que no es habitual en la entrada del edificio me sorprede: vecinos con caras mezcladas de malestar y chisme reciente, policias haciendo guardia en la puerta. No entendía que pasó, menos mal que aparece el encargado, que es la única persona de confianza que vi en el tumulto, él me da la noticia: "murió de forma dudosa la señora del 8vo A". Lo único que me animé a decir fue: "cagamos, no cobramos más los $116.000,00.- que nos debe de expensas".

jueves, 2 de abril de 2009

Adiós

Hace 3 días no paro de llorar, no solo de tristeza, dolor, también de emoción. Se nos fue Raúl fisicamente, pero nos deja tanto.
Si algo agradezco infinitamente a mi familia es con la conciencia cívica que me criaron desde muy chica, por eso es que tengo infinitos recuerdos de su presidencia y de mi querida Argentina en general, por eso es que hoy creo que otro país es posible.
Su anhelo lo comparto: abrirse al diálogo, con consenso y también disenso, de eso se trata la democracia, que resurja el espíritu de lo POLITICO, la integración.
El contagioso gen de don Raúl, hoy se ve en el cariño de la gente que estoicamente estuvo desde ayer en el Congreso y alrededores, pese a la lluvia y al cambio de temperatura, sigue junto a su féretro, sean radicales, peronistas o gente que simplemente se dió cuenta que se nos va alguien que nos devolvió la democracia, que no se enriqueció con el poder que ejerció y murió en su departamento en el cuál vivió antes de ser presidente, sin ninguna causa pendiente ni investigación judicial, un hombre que podía andar por la calle sin custodia. Tuvo errores, no lo niego, pero recordemos que fue humano, tan humano como cualquiera de nosotros, pero también convicciones firmes y no dudo que de sus errores aprendió.
La gente una vez más salió a la calle, esta vez para despedir a un grande, quiero que se empape mi pueblo de la conciencia cívica que tanto nos hace falta, recordemos este día en nuestras próximas elecciones legislativas, volvamos a tener ORGULLO de un político.
Se nos fue don Raúl Ricardo Alfonsín, un hombre que vivió para la política.

sábado, 14 de marzo de 2009

Sueños son... (sin ton ni son)

Soy de soñar bastante, mucho para ser más precisa. Suele ocurrirme que el sueño que tengo me marca el día o si estoy mal animicamente, lo peor vivido en mi realidad, viene a mis sueños.

Otras veces, cuando tengo que hacer muchas cosas y el tiempo no me alcanza, sueño con todo lo que apremia hacer al otro día y cuando despierto, realmente no se si fui a pagar el ABL o lo soñé. También ocurre a menudo de tener sexo insuperable con alguien que ya estuve o con quien me gustaría estar, otras veces no conozco al afortunado, ni le veo la cara (menos mal que es un sueño).



Lo de hoy me supera. Descansé, por fin dormir de largo sin el maldito celular sonando 6 am, dormí hasta que el sol logró entrar por las pocas endijas que dejé abiertas. Ahora tomando mate se me vienen recuerdos a mi mente y me río del sin sentido de mis 8 horas de reposo: un tren que aparece de la nada y casi nos atropella a una compañera de trabajo y a mi. Acto seguido estaba Cristina (hubiera preferido que el tren me pisara), me tenía secuestrada. Luego de un par de horas logro soltarme y por venganza y despecho rompo en mil pedazos su Louis Vuitton, ella entra en pánico, grita como nunca, más que en cualquier acto partidario en Berazategui; por orden de ella sus custodios tratan de esposarme, pero no lo logran... el edecán me señala un atajo y puedo escapar de ese galpón, no sin antes agarrarla desprevenida por detrás, arrastrarla hasta el típico tanque que siempre hay en esos sitios y meterle la cabeza dentro de él hasta lograr que quede sin maquillaje; en un momento, cual Narciso, logra verse reflejada y grita más, espantada de su imágen, hasta taladrar los tímpanos de todos los presentes... quienes se desmayan de inmediato, menos yo, que huyo con media cabellera rojiza de nuestra presidente en mis manos. Instantaneamente, aparezco en el Cerro Arco, observo vuelos increíbles y me doy cuenta que aún no saqué la digital de mi bolsillo para registrar esto... pero no importa, ya es mi turno y vuelo nuevamente por los cerros mendocinos, sin pelos rojizos entre mis dedos, pero si con la cámara en mano y volviendo a deleitarme por los aires... disfrutando mi orgasmo de 20 minutos.

lunes, 9 de marzo de 2009

Necesidades básicas, quereres caprichosos


Siempre el tiempo es sabio para hacernos entender el mensaje que nos quiere dejar, en el momento justo. Y esto nos lleva a deducir que no siempre lo que uno quiere, es lo que necesita. Pasó el tiempo y me dí cuenta que lo que quería, no era lo que necesitaba, yo me preguntó, ¿por qué uno se empeña a encapricharse con un objetivo incierto y tan poco probable e incompatible con las necesidades verdaderas?