martes, 8 de enero de 2008

De toda la vida

Dos arquitecturas muy similares con ladrillos a la vista a una cuadra de diferencia.
¿Por qué me persigno en un albergue transitorio y no en la iglesia?
Siempre me pasa lo mismo!

lunes, 7 de enero de 2008

Caída.

Hace un tiempo siento que me tiré a la pileta en algo que asumo sentir...
Aún no sé si hay agua!
Pero me quedo con el consejo que me dió Lisa:
"disfrutá la caída"
Sos grosa Lisa, por algo digo que sos mi libro gordo de Petete

Intolerancia I (porque es mucha y habrá más catarsis)

Temo haberme aburguesado.
Estoy cada vez más, al límite extremo de un ataque de ira muchas de las veces que viajo en colectivo:

-Te sentás al lado de un tipo y vas toda torcida porque va con las piernas tan abiertas que parecería que si las cierra, se decapita. Me dá bronca!, respete su espacio!! es tan difícil de entender eso?
-Vas del lado del medio sentada (es lo peor que te puede pasar) y las viejas (en perfectas condiciones de salud, el único inconveniente que tienen es que les pesa el culo), te molestan con la cartera o las bolsas que llevan y entre dientes se quejan de sus malestares (inexistentes!) para que una le dé el asiento. Mal por las personas que se lo dan, bien por las personas que como yo, se clavan la radio en el celu y no escuchan a esta parte de la sociedad.

(no es que estoy en contra de dar el asiento, todo lo contrario, ya habrá más anécdotas en dónde no lo dan a embarazadas/ madres con bebés y armo escándalos)

He dicho

viernes, 4 de enero de 2008

Tengo que decirlo

Creí no llegar viva a fin del 2007. Aquí estoy firme junto al pueblo.
Pero les tengo una mala noticia: creo no llegar viva al fin de semana próximo.
La cabeza me explota de trabajo y no logro razonar (ni terminar con lo pendiente)...
Me espera seguir trabajando hasta no sé que hora hoy y me espera todo el fin de semana conciliar a pleno (muy mal llevarse trabajo a casa).
Tengo una vida! (pero no sé dónde está)
Adiós...
(con alguien tenía que hacer catarsis)

jueves, 3 de enero de 2008

Noches bizarras por el barrio de Saavedra

Hace unos años atrás, ibamos junto a dos amigas al cumple de otro.
Quedamos con mis queridos "amigos de Edenor" que si la noche estaba fea pedían pizza, sino hacían asado.
Con las muchachas íbamos llegando tarde al encuentro y la noche estaba cuasi-fea.
Al llegar a la cuadra (era la primera vez que íbamos), vemos que un repartidor de pizzas frena la moto en uno de los edificios (el cuál creía que era el que residía nuestro amigo), toda embalada pensé que los chicos decidieron por pizzas y me mandé detrás del repartidor...
Mi sorpresa fue enorme (no tan enorme como lo que tenía entre sus nalgas el muchacho), cuando veo que este símpatico boy-delivery, en cuatro, se introducía muy felíz, una zanahoria de cotillón (de las grandes) en su trasero. Esta agradable vista se divisaba desde la vereda. Las tres salimos corriendo y comprobamos que el edificio de nuestro amigo era el de al lado, mientras que nos atendía por el portero eléctrico, le pedía que venga rápido a abrir porque había un pervertido (como si fuera que algo nos iba a hacer con ese vegetal artificial, si acaso solito no la estaba pasando muy bien?) en tanto esperabamos, vemos salir al muchacho de la entrada del edificio, aún con la zanahoria en el ojete, sacándola delante de nuestras narices, levantándose los lienzos y guardándola en la cajita térmica de la moto, dónde habitualmente guarda las pizzas.
De esa noche me quedo con dos conclusiones:
  • Mi amigo no creo que volvió a pedir pizza a domicilio en su vida.

  • Después de presenciar dicho acontecimiento, las chicas que me acompañaban no salían de su asombro y no podían emitir sonido, en cambio yo empecé a teatralizar la situación frente a "mis amigos de Edenor", que hasta ese día tenía una reputación frente a ellos, pero la perdí y es el día de hoy que me creen porque las chicas estaban presente, si yo hubiera estado sola en ese acto, dicen que sería producto de mi mente los hechos que relaté.
Esta anécdota se hizo leyenda, ya no me pertenece, es de cada uno que una y otra vez la vuelve a escuchar y se vuelve a reir, es de los que me conocen como: la chica de la zanahoria y me hacen volver a contar la historia.

Gracias a la vida

Quiero expresar que muchas veces me vivo quejando (cada vez menos, por suerte) de las cosas que me toca vivir, pero hoy más que nunca puedo decir que doy muuuuuchas gracias a Dios por estar viva y sana, les aseguro que no es una frase vacía, tiene mucho contenido. Muchas veces no le damos la importancia que merece tener salud. Más allá de los achaques que tengo (pero por suerte ya estoy en buenas manos que trabajan por mi bienestar), no son problemas de salud graves. Simplemente eso, necesitaba gritarlo a los cuatro vientos: la puta que vale la pena estar vivo!

miércoles, 2 de enero de 2008

No somos sordos

Cambio de precios en el transporte público, señora de mediana edad sube al 85 y pide "uno de ochenta", el colectivero muy amablemente le indica que ahora ese boleto ascendió a $1.20. Ahhhhh -dice la señora- (quien había puesto en la máquina una monedita de un peso) y sigue mirando la maquinola (como esperando vuelto o el boleto, no sé).
-Señora, $1.20 sale ahora y usted colocó sólo una moneda de un peso. Ahhh! vuelve a repetir la señora y no le quedó otra que buscar en su cartera, los 2o centavos que le faltaban...
La señora sabía del aumento o venía con litros de ananá fizz encima?
Nos aumentan las tarifas y monedas no se consiguen!....(Gracias Valita por los $100 en monedas, del Banco Central me van a venir a buscar pensando que las tengo todas yo!)
Pero les tengo una buena noticia: en la Convención del trabajo, nos mostraron lo que se viene y vamos a poder sacar el boleto desde el celular! Después a no meter la excusa de que no tienen crédito.